viernes, 29 de julio de 2011

la cosa está muy mal...

Es alucinante lo que me encuentro en eleconomista.es respecto a la posible crisis de la deuda americana:
Resulta que, como siempre, los políticos más conservadores tratan, a toda costa, de rebajar los impuestos, al menos para los más ricos. Por supuesto, esto no es lo extraño. Es lo de siempre.
Pero dice también que hay un supuesto grupo de millonarios, los millonarios patrióticos (buscad en google "patriotic millionaires" y veréis que han armado bastante jaleo), integrado por ciudadanos americanos con unos ingresos anuales de al menos 1.000.000 USD, que PIDEN AL GOBIERNO, CONGRESO Y SENADO QUE LES SUBAN LOS IMPUESTOS!
Sí, eso, que les suban los impuestos.
Salvo que se trate de una broma (admito que es bastante divertido), si los millonarios dan un paso al frente es porque ven la cosa muy mal, y se supone que ellos deberían ser los verdaderamente bien informados. Pero el artículo deja bien claro que los republicanos, o al menos su fracción del tea party, no están dispuestos a escucharles.
En contraste con esto, los ultraconservadores (allí tea party, aquí ya sabemos quienes) no serían sino fundamentalistas descabezados que tendrían a su clientela electoral, más que en estos millonarios (que no pueden ser muy numerosos), en profesionales liberales, pequeños burgueses y clases medias, convencidos de que si nadie pagara impuestos directos sería muy buen negocio para ellos.
A pesar de estas payasadas, debe tenerse en cuenta la explicación de Dean Baker en el blog de la Real World Economics Review según la cual toda esta "batalla sin sentido por el techo del gasto" no sería sino una "elaborada farsa que está amenazando los programas de bienestar social más importantes del país". Esto sí me suena y sí me lo creo.

Por cierto, respecto a los supuestos patriotic millionaires, lo primero que aparece en la primera línea de su página web es un "DONATE TODAY". Sin comentarios.

P.S. Pues no sé si sería broma, pero los alemanes se apuntan según rtve

miércoles, 13 de julio de 2011

la prima y su madre

La prima de riesgo. Prima de riesgo. Bueno, o el riesgo país... Vaya, vaya, vaya...
"Prima de riesgo" tiene esta tarde aproximadamente 16 millones de entradas en google, muchas de ellas noticias calentitas de última hora. Es el tema del momento. Sobre "riesgo país" hay aproximadamente 14 millones de resultados.
En wikipedia en español, el artículo sobre riesgo país lo define como "un nivel de riesgo específico para las inversiones que se realizan en él". Este es un artículo enfocado a las calificaciones de las agencias de rating (Moodys, Standard&Poors).
En la edición web del diario de mayor tirada en España, El País, han colgado un artículo divulgativo: ¿Qué es la prima de riesgo y cómo funciona? La definen como "el sobreprecio que exigen los inversores por comprar la deuda de un país frente a la alemana, cuyo precio es el que se utiliza como base o referencia". A continuación se mojan más: "en términos generales se puede traducir por cuánto dinero es necesario para que los compradores dejen de lado sus temores y olviden el riesgo que conlleva entrar en la deuda de los países señalados por los problemas arriba mencionados de déficit o escaso crecimiento."
En la página mimi.hu se encuentran definiciones de otros muchos diccionarios on-line, todas ellas mças o menos coincidentes: "diferencial de tipos de interés de la deuda de un país con respecto a otro". En otros casos se añade alguna precisión: "diferencia entre la tasa requerida de rendimiento sobre un activo arriesgado y específico y la tasa de rendimiento sobre un activo libre de riesgos, con la misma vida esperada".
Así pues, el que el Gobierno griego o el español tengan que pagar más por la deuda pública que el Gobierno alemán se debe al riesgo de impago. Además, ese riesgo es de fácil cuantificación, y su seguimiento puede hacerse al minuto en el mercado secundario.
El corolario, lógicamente, es que siendo la enfermedad una cuestión de riesgo el tratamiento es aumentar la confianza. La confianza del capital que invierte en deuda pública, naturalmente. Para parados, futuros parados, pensionistas, futuros pensionistas -ya veremos-, funcionarios o amigos de la democracia no hay cuestión. Por lo tanto, la receta de nuestros doctores es liquidar estados del bienestar y cualesquiera conquistas laborales, y adentrarnos en el siglo XXI volviendo lo antes posible al XIX.
Y esta es LA MADRE DEL CORDERO.
Ya tenemos planteado el asunto. Y sobre este asunto va precisamente este blog: sobre las mentiras que nos hacen tragar cada día.
Porque ¿QUIÉN DICE QUE ESO SEA UNA PRIMA DE RIESGO?
Lo que llaman "prima de riesgo" cada día en los medios es el diferencial de tipos de interés entre la deuda de un país y la de Alemania, que se considera de riesgo cero por convención. Viene al caso comentar que en las páginas citadas antes que se refieren más bien al riesgo país, como wikipedia en español se toma como valor seguro la deuda americana, lo cual se vería contradicho por las últimas noticias.
A ese diferencial, el pensamiento único le ha puesto el nombre de prima de riesgo, y ya no hay discusión. Lo oigo miles de veces cada día las últimas semanas, repetido en todos los medios. Y como hay gente que dice que no lo entiende, en El País te lo explican.
Pues bien, si en el mercado se fijan las rentabilidades según la oferta y la demanda, sin entrar aquí en los condicionantes de la una y la otra, parece que ahora el capital recibe un 18% anual por comprar deuda griega y casi un 6% por la española, pero no conozco ni una sola demostración de que lo que está ocurriendo sea un miedo a no recuperar el dinero invertido, en lugar de ataques especulativos en toda regla. Una simple y pura MANIPULACIÓN DE LOS PRECIOS para sacar una buena tajada, que no sería la primera vez. Pero en esta ocasión con toda la pinta de un desesperado intento de impedir que el euro ponga en peligro la posición del dólar como moneda de reserva mundial hegemónica e indiscutida.
No pretendo traer aquí pruebas de ello. Por que son los que sostienen que los dinerales que se están pagando son una prima de RIESGO los que deberían probarlo. O intentarlo, al menos.
El pensamiento único hace mucho tiempo que ni se molesta en demostrar sus afirmaciones. Tienen muy comprobado que es mucho más rentable repetir, repetir, machacar, erre que erre, todas sus mentiras. E inevitablemente se convierten en verdades. Más que en verdades, en definiciones, con lo cual se excluye no ya la necesidad, sino incluso la posibilidad de demostrarlas.
Pues eso, para la PRIMA y para SU MADRE de ella, y SU MADRE de ellos, los especuladores, y los apologetas conscientes e inconscientes del capital: una enorme pedorreta.
Por cierto, en el curso de esta mini-investigación he encontrado unas declaraciones de Felipe González con las que estoy de acuerdo: basta ya de fanatismos monetaristas y que el Banco Central Europeo se ponga al servicio de quien les paga, y que se ponga a comprar deuda pública. Y estar de acuerdo con el ex-presidente no solo me sorprende, sino que me alegra, porque no soy ningún fanático maniqueista.
Y otra cosa: muy recomendables los comentarios de un tal "ARGENTINO" al artículo citado de El País: viene a decir "europeitos, no seais idiotas. En Argentina desde que dejamos de tragar con los mercados y con el FMI y dejamos de pagar la deuda nos va infinitamente mejor". A ver si espabilamos.



[PS: actualizaciones en la prima ya no es de riesgo]

lunes, 13 de junio de 2011

macro: valor y tiempo (y III). Producto bruto

Por respeto a la palabra dada, concluyo aquí la mini-serie dedicada a los flujogramas de flujo de la "renta", pero en el proceso he podido darme cuenta de sus posibilidades (y de ciertas afirmaciones que hago que son más que discutibles), con lo que me he decidido que merece la pena volver a empezar con otras bases. En este sentido, el proyecto ha tenido éxito, puesto que me ha resultado extremadamente útil en mi camino a la comprensión del contenido y método de la "ciencia económica / economía política / socialismo científico".

Lo que tenía planeado como cierre de la serie era considerar en detalle la actividad de "producción", contenida en las cajas del lado izquierdo en las figuras 2 y 4, de forma paralela a lo que se hizo en el anterior post con las actividades de los "hogares" (arrendamiento de "factores productivos" por un lado y "consumo" e "inversión" por otro).
Como paso previo se incluye en la figura 5 algo que está implícito en todos los gráficos anteriores: la obtención del producto neto exige un número de pasos intermedios: los consumos intermedios, o producción cuyo destino es una ulterior producción.
Fig. 5: Consumos intermedios

La división social del trabajo incrementa la importancia y volumen de estos consumos intermedios, que en la economía política clásica eran observados con atención. Con (numerosas!) salvedades, podría decirse que las actividades de producción que dan lugar a los consumos intermedios, (él incluiría aquí la parte del producto neto que llamamos inversión) son las consideradas por Adam Smith como "trabajo productivo", por oposición al "trabajo improductivo" constituido por las conveniences and ammenities, es decir, el consumo.

Una vez constatada la existencia de los consumos intermedios podemos analizar el detalle abriendo la caja etiquetada "producción" como hacemos en la siguiente figura:
Fig. 6: industrias básicas y no básicas

Este nuevo esquema hace aparecer el producto bruto, del que una parte es el producto neto, que a su vez constituye el disponible social para las actividades de consumo e inversión.
A su vez, esto refuerza el carácter dinámico del esquema, puesto que los caminos de realimentación de los flujos económicos, que antes vimos con la inversión, ahora se refuerzan con la aparición de los consumos intermedios.
La denominación de industrias "básicas" y "no-básicas" corresponde al sistema Sraffiano de Producción de mercancías por medio de mercancías, que puede aplicarse aquí.

Pido disculpas por el fin un tanto abrupto de esta serie de posts, pero como dije antes esto servirá para depurarla y mostrarla mejorada en un futuro próximo (esperemos).

lunes, 6 de junio de 2011

macro: valor y tiempo (II). El flujo lineal de Samuelson

Esta es la segunda entrega del tema iniciado en otro post.
Continuamos analizando el popular esquema de Samuelson sobre el flujo, supuestamente circular, de la "renta" en el punto donde lo dejamos: habíamos constatado una separación entre las funciones económicas que tenían lugar en la caja de la derecha, asignada a los "hogares" en general, ya que la economía neoclásica no ve clases por ninguna parte.
Esa separación se manifestaba gráficamente en una línea horizontal que partía la caja en 2. Por tanto, ya no teníamos unos "agentes" -los hogares- sino unas funciones que éstos desarrollan: por una parte el arrendamiento de los servicios productivos de los "factores de producción" de los que los hogares son propietarios, y por otra parte el consumo de los bienes y servicios producidos por los otros "agentes": las industrias. También en la caja del lado izquierdo había un sutil cambio, porque ya no podíamos hablar de esos "agentes industrias" sino de su función: la producción. Sólo así puede tener algún sentido la consideración de que todos los "factores de producción" se poseen por los hogares y son alquilados a las industrias en cada simple acto de producción, asignándose así los ingresos correspondientes directamente a los hogares, sin mediación de las industrias.
Sólo con esto ya podemos ver que el flujo en realidad no es circular, como se aprecia en la figura 3:
Fig. 3: El flujo lineal de Samuelson

En este esquema ya no hay un círculo, sino una línea de tiempo que transcurre desde arriba hacia abajo, y que pone de manifiesto una característica de la economía neoclásica: el vínculo que cerraría el ciclo uniendo el consumo a la sucesiva cesión de los factores de producción de los hogares para realizar de nuevo las funciones de producción requiere añadir nuevos supuestos de comportamiento. Aquí es precisamente donde podemos empezar a encontrar diferencias entre keynesianos y equilibristas [denomino así a los teóricos del equilibrio económico, porque además de ser partidarios del mismo, tanto en sus análisis positivos como en sus recetas normativas, sus esfuerzos por mantener la coherencia interna de su teoría y, al mismo tiempo, el más mínimo parecido con la realidad que se trata de explicar son dignos del mejor funambulista] partidarios de la ley de Say [hay equilibristas en otras escuelas del pensamiento económico, incluso entre los marxistas. En realidad los keynesianos son también, a su manera, equilibristas, pero no tan radicales].
Por lo tanto, no es necesario descender de ese máximo nivel de abstracción para desmontar el carácter supuestamente circular del esquema.

Pero este sólo es el comienzo de la película: debemos ahora descender un paso en ese nivel de abstracción, aunque sólo sea para considerar la existencia de la inversión en la economía.
En efecto, independientemente de la importancia que se le quiera dar a las actividades de consumo final (las ammenities and conveniences de Smith), en la economía hay otro destino para el producto neto, la inversión, que no vamos a definir aquí, pero consiste en bienes y servicios cuyo destino es servir como insumos para la producción de otros bienes y servicios. Estos son los bienes básicos de la Producción de mercancías por medio de mercancías de Sraffa, o el consumo intermedio en la contabilidad nacional.
Aunque es común que a nivel introductorio se equipare con la formación de capital fijo, esto en ningún caso es correcto a ningún nivel de abstracción, puesto que una parte importante de la inversión consiste en mercancías en distinto grado de terminación, que con algunas reservas podemos equiparar con el capital circulante.
No obstante, esto tampoco es casual, sino que es obligado por la atención exclusiva neoclásica en el producto neto, sin considerar el producto bruto. Antes de analizarlo debe prevenirse al lector para que no confunda esta distinción con la existente entre las magnitudes brutas y netas de contabilidad nacional (por ejemplo entre PIB y PNB), cuya diferencia consiste únicamente en el consumo de capital fijo.
El producto bruto (valor producido total), fundamental en toda la economía política clásica, incluye el producto neto más todo el consumo intermedio, mientras que el producto neto (valor añadido total=ingreso total) es, en este nivel de abstracción, la suma del consumo y la inversión. A su vez, la inversión es la suma de la formación de capital fijo y la variación del capital circulante. Si se consideran equivalentes los aumentos y las disminuciones de existencias de capital circulante (y en un marco de equilibrio estático no tenemos otra posibilidad!) pueden dejarse al margen, y tomar en cuenta únicamente la inversión en capital fijo.
Por otro lado, con ello tenemos ya una diferenciación entre "factores de producción" que son, a su vez, producidos (capital) y otros que no (trabajo y tierra).

Pues bien, para incluir las actividades de inversión deberemos refinar nuestro esquema como se muestra en la figura 4:
Fig. 4: El producto neto

En este esquema vemos más de cerca la flecha "B" rotulada "demanda final" y apreciamos que incluye los dos componentes mencionados: consumo e inversión.
Este esquema ahora sí se convierte en circular, al menos parcialmente, gracias a la realimentación de la inversión sobre la producción, y de esta última sobre la primera. Esto introduce un carácter dinámico en el minimodelo, donde encaja el modelo del acelerador típicamente keynesiano-kaleckiano. No obstante, como también puede apreciarse, se mantiene el carácter de autopista unidireccional que va de los factores productivos hasta el consumo final. ¿Cómo se combinan ese elemento dinámico endógeno con los elementos exógenos de los "factores de producción", resultando finalmente en la variable dependiente "consumo final"? La respuesta es: se combinan mal. Hay dos tipos de modelos dinámicos que utilizan este esquema: los de equilibrio (Kaldor) que incluyen supuestos incompatibles con la realidad, y los de desequilibrio o del "equilibrio en el filo de la navaja" (Harrod-Domar) que pronostican serios problemas para el crecimiento económico capitalista.

En una próxima entrega trataremos de analizar en detalle la actividad de producción, lo que dará entrada en escena al método de análisis de la economía política clásica.