En una entrevista al economista Joseph Halevi publicada en SinPermiso, se pone de manifiesto, en un par de frases, una confusión que creo que está en la raíz de la más profunda división existente entre economistas marxistas, o al menos la más importante de ellas.
Se trata de una cuestión política, como no podía ser de otra forma, puesto que sólo las cuestiones políticas son verdaderamente importantes en economía. Lo demás son herramientas para pensar sobre los aspectos humanos, es decir sociales, es decir políticos, es decir éticos (gracias, profesor Dussel por traer estos asuntos al primer plano, para que nunca lo olvidemos).
En esta entrevista, el entrevistador pregunta (reiteradamente) por la madre de todos los debates en el seno del marxismo actual: ¿Cuál es la raíz última de la crisis del capitalismo que sufrimos?
¿Se trata de una distribución de la riqueza sesgada hacia el capital a costa del empobrecimiento de los ingresos del trabajo? Esto es mantenido por muchos marxistas, como "los teóricos de la revista Monthly Review", Yanis Varoufakis, Michel Husson o, por supuesto, por muchísimos no marxistas, valga por todos el repentinamente archifamoso Thomas Piketty. El asunto de la financiarización (sic) viene a ser una modalidad de esto mismo.
¿O bien se trata de una nueva manifestación de la tendencia secular, oculta pero irremediable, de la tasa de beneficio a caer? Esta es la visión que, de acuerdo con los autores proponentes de la TSSI (por ejemplo Andrew Kliman o Guglielmo Carchedi), corresponde al análisis marxista del proceso de acumulación capitalista.
Lo que pudiera parecer una cuestión técnica (con perdón) es en realidad algo importante [insisto: existe una disyuntiva entre cuestión técnica y cuestión importante]. De hecho es nuclear.
No creo que exista LA verdad, pero sin duda existe la mentira.
Cada vez nos hacen tragar más mentiras y errores. Si somos lo que comemos, yo voy a ir poniendo aquí mis píldoras para digerir tanta mierda.
Si eliges la pastilla roja... BIENVENIDO AL MUNDO REAL
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sábado, 5 de julio de 2014
jueves, 30 de mayo de 2013
libertad y despotismo
Rara vez soy consciente de la suerte que tengo de ganarme el pan donde lo hago, entre otras cosas porque me brinda una oportunidad fantástica de zambullirme en toda la gama de ideologías justificativas del régimen, del mundo en que vivimos, el mejor de los posibles y para el que no existe alternativa. En fin, que tengo a mi vera una fauna que ni os imaginais: desde el más recalcitrante integrista nacional-católico hasta el más ye-ye de los progres buenrrollistas (que, a fuerza de intentarlo, han conseguido hacer sus cerebros "líquidos"), pasando por toda la gama de "responsables" gentes de orden y "románticos" ultraliberales.
Pues bien, el más reciente ejemplo de interesante conversación, digna del mejor Pangloss, ha girado en torno a la LIBERTAD humana, y cómo se ve amenazada por los servicios públicos. No estoy seguro si Monsieur Voltaire se habría indignado o se habría descojonado de la risa.
Pues bien, el más reciente ejemplo de interesante conversación, digna del mejor Pangloss, ha girado en torno a la LIBERTAD humana, y cómo se ve amenazada por los servicios públicos. No estoy seguro si Monsieur Voltaire se habría indignado o se habría descojonado de la risa.
domingo, 30 de septiembre de 2012
marco unificado v. 1.0 - cazadores recolectores
Mientras sigo trabajando en un marco de análisis que me sirva para comparar el análisis económico marxista y el análisis económico convencional apologista del capital, aquí os traigo una aplicación que una conversación con mi amigo Alfredo me ha sugerido, acerca de lo fácil que, al menos en el reino de la teoría, es tirar la raya entre "ellos" y nosotros.
Es un modelo de cazadores recolectores porque no hay consumo productivo de mercancías, sólo de fuerza de trabajo (FT). Así pues, toda mercancía producida tiene como único destino posible su consumo (individual, improductivo).
Se representa a continuación un modelo gráfico de flujos monetarios que trata de recoger en lo fundamental el funcionamiento de esta economía tan básica y que, no obstante, es capitalista.
Es un modelo de cazadores recolectores porque no hay consumo productivo de mercancías, sólo de fuerza de trabajo (FT). Así pues, toda mercancía producida tiene como único destino posible su consumo (individual, improductivo).
Se representa a continuación un modelo gráfico de flujos monetarios que trata de recoger en lo fundamental el funcionamiento de esta economía tan básica y que, no obstante, es capitalista.
miércoles, 12 de septiembre de 2012
el desarme tributario español
Una magnífica entrada en el blog del mendigo me da el pie perfecto para comentar la última medida contra la crisis de D. Mariano: las plusvalías en bolsa a corto plazo van a tributar al tipo que corresponda en el IRPF.
Esto no hay quien lo entienda, si no se explica primero que LAS RENTAS "DEL AHORRO" (=INGRESOS DEL CAPITAL) TRIBUTAN EN EL I.R.P.F. A UN TIPO ÚNICO DEL 18%. Y da igual que el mensa ingrese millones al año. Tributa al 18%. Para los mortales-proletas-99%, el tipo depende de la Comunidad Autónoma, pero, por ejemplo para el ejercicio 2012 en Cataluña (la primera que me ha salido en google) el tipo mínimo es del 24,75%.
Esto, como todo últimamente, es de traca. Voy a ser muy breve porque da mala gana estar todo el rato con lo mismo:
El sindicato de técnicos de hacienda estima que cada año se evaden 80.000 millones de euros de ingresos tributarios.
Luego, que no hay dinero: el tijeretazo en sanidad y empleo supone 15.000 millones de euros.
Esto no hay quien lo entienda, si no se explica primero que LAS RENTAS "DEL AHORRO" (=INGRESOS DEL CAPITAL) TRIBUTAN EN EL I.R.P.F. A UN TIPO ÚNICO DEL 18%. Y da igual que el mensa ingrese millones al año. Tributa al 18%. Para los mortales-proletas-99%, el tipo depende de la Comunidad Autónoma, pero, por ejemplo para el ejercicio 2012 en Cataluña (la primera que me ha salido en google) el tipo mínimo es del 24,75%.
Esto, como todo últimamente, es de traca. Voy a ser muy breve porque da mala gana estar todo el rato con lo mismo:
- las plusvalías especulativas que se obtengan no por personas físicas sino sociedades, fundaciones, u otros puticlús esto no les afecta, ¿no?
- cuando los dueños de esos muchos puticlús reciben los dividendos siguen pagando al 18%, ¿no?
- las plusvalías a más de un año, los ingresos por intereses y las ganancias de las "honradas explotaciones que crean empleo y riqueza" siguen pagando al 18%, ¿no?
- el timo de las sicav, donde está la pasta gansa de verdad, siguen pagando al 1% ¿no?
El sindicato de técnicos de hacienda estima que cada año se evaden 80.000 millones de euros de ingresos tributarios.
Luego, que no hay dinero: el tijeretazo en sanidad y empleo supone 15.000 millones de euros.
MALNACIDOS, LADRONES Y SINVERGÜENZAS
sábado, 30 de junio de 2012
breve estudio sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las personas
He seguido esta mañana una interesante tertulia en la radio (radio nacional de españa, no es un día cualquiera) acerca de la riqueza y la pobreza.
Es un poco desesperante escuchar en las tertulias a una serie de intervinientes que, cada uno con distintas perspectivas e incluso podría concederse que con distintas ideologías, van como pollos sin cabeza intentando hablar de economía sin tener una teoría del valor. Tratan de analizar el capitalismo sin tener ni puta idea de (ni el menor interés por) el socialismo científico. Por eso dan vueltas y vueltas alrededor de los asuntos sin encontrar el punto por donde hincarles el diente. Por supuesto, al final sale el asunto de "la clase media" (¿qué cojones será eso?).
Total, que cuando terminan la tertulia uno acaba igual de confundido que antes, pero con dolor de cabeza.
El caso es que Javier Sádaba, el filósofo, ha hecho una interesante (y útil) categorización de las fuentes de la riqueza de las personas. Según él, y estoy de acuerdo, los ricos pueden llegar a ser ricos por 4 razones (minuto 25 más-menos):
Es un poco desesperante escuchar en las tertulias a una serie de intervinientes que, cada uno con distintas perspectivas e incluso podría concederse que con distintas ideologías, van como pollos sin cabeza intentando hablar de economía sin tener una teoría del valor. Tratan de analizar el capitalismo sin tener ni puta idea de (ni el menor interés por) el socialismo científico. Por eso dan vueltas y vueltas alrededor de los asuntos sin encontrar el punto por donde hincarles el diente. Por supuesto, al final sale el asunto de "la clase media" (¿qué cojones será eso?).
Total, que cuando terminan la tertulia uno acaba igual de confundido que antes, pero con dolor de cabeza.
El caso es que Javier Sádaba, el filósofo, ha hecho una interesante (y útil) categorización de las fuentes de la riqueza de las personas. Según él, y estoy de acuerdo, los ricos pueden llegar a ser ricos por 4 razones (minuto 25 más-menos):
- herencia
- suerte
- mérito
- crimen
miércoles, 11 de abril de 2012
largadas leyendo la prensa...
Hace poco, el amigo Mendigo publicó una entrada recopilatoria de ejemplos de que esta crisis es primero y por encima de todo una crisis de bancos virtualmente quebrados: quiero ser un banco.
El movimiento de fondo es el de siempre, siempre, siempre: que el capital ahorre salarios directos e impuestos -salarios indirectos y diferidos-.
Pero hoy en día, desde 2007, la fórmula concreta es sostener a los bancos (y no sólo sostenerles para que no quiebren: la desvergüenza llega a tales niveles que se sostiene también su rentabilidad, y con ello las retribuciones de sus accionistas y, sobre todo, sus principales mandamases) mientras se desmantela el "estado del bienestar" (o del "medioestar", como dicen por ahí).
El movimiento de fondo es el de siempre, siempre, siempre: que el capital ahorre salarios directos e impuestos -salarios indirectos y diferidos-.
Pero hoy en día, desde 2007, la fórmula concreta es sostener a los bancos (y no sólo sostenerles para que no quiebren: la desvergüenza llega a tales niveles que se sostiene también su rentabilidad, y con ello las retribuciones de sus accionistas y, sobre todo, sus principales mandamases) mientras se desmantela el "estado del bienestar" (o del "medioestar", como dicen por ahí).
miércoles, 22 de febrero de 2012
Nüremberg y Guernica
La tía Díez chilla histérica (en su papel) pidiendo un Nüremberg contra ETA.
Los juicios de Nüremberg, llevados por militares extranjeros, encausaron a asesinos y cómplices de la Alemania Nazi, en general por aplicación de normas "universales" de derechos humanos, casi derecho natural. ¿Por qué? Por que la aplicación del derecho positivo, las leyes y reglamentos, vigente en la Alemania Nazi cuando ocurrieron los crímenes que se juzgaban probablemente permitirían la impunidad de criminales crueles e inhumanos que merecían un severo castigo con arreglo a cualquier sentido de la justicia que merezca ese nombre.
Lo que pasa es que esta señora histérica yerra el tiro. Es a lo que suele llevar la histeria, aunque permita trincar un puñado de votos que de otro modo ni de coña le llegarían.
Los juicios de Nüremberg, llevados por militares extranjeros, encausaron a asesinos y cómplices de la Alemania Nazi, en general por aplicación de normas "universales" de derechos humanos, casi derecho natural. ¿Por qué? Por que la aplicación del derecho positivo, las leyes y reglamentos, vigente en la Alemania Nazi cuando ocurrieron los crímenes que se juzgaban probablemente permitirían la impunidad de criminales crueles e inhumanos que merecían un severo castigo con arreglo a cualquier sentido de la justicia que merezca ese nombre.
Lo que pasa es que esta señora histérica yerra el tiro. Es a lo que suele llevar la histeria, aunque permita trincar un puñado de votos que de otro modo ni de coña le llegarían.
lunes, 6 de febrero de 2012
la usura y la teoría del valor
Últimamente hemos tenido algunos debates interesantes acerca de la teoría del valor en varios blogs amigos:
Para adentrarnos en este asunto me parece interesante recuperar el concepto de usura, y ponerlo en relación con las teorías subjetivas del valor ("el valor de una cosa es lo que alguien está dispuesto a pagar por ello").
i) usura: extorsión y/o estafa
Usura, según wikipedia, es exigir demasiados intereses en un préstamo de dinero. Dice también que "originariamente" significaba cualquier cobro de intereses. Este es el significado usual que conocemos. No obstante, en wordreference, se incluye otra acepción: "Cualquier ganancia excesiva que se obtiene de algo". La RAE más o menos coincide.
- En la mirada del mendigo
- En G7.000.000.000 "democracia vuelve a sonar a revolución".
Para adentrarnos en este asunto me parece interesante recuperar el concepto de usura, y ponerlo en relación con las teorías subjetivas del valor ("el valor de una cosa es lo que alguien está dispuesto a pagar por ello").
i) usura: extorsión y/o estafa
Usura, según wikipedia, es exigir demasiados intereses en un préstamo de dinero. Dice también que "originariamente" significaba cualquier cobro de intereses. Este es el significado usual que conocemos. No obstante, en wordreference, se incluye otra acepción: "Cualquier ganancia excesiva que se obtiene de algo". La RAE más o menos coincide.
lunes, 16 de enero de 2012
pareto y el interés general
El italiano Pareto ha dado nombre a uno de los iconos sagrados del pensamiento único liberal-burgués: el equilibrio paretiano.
Se alcanza un "equilibrio de Pareto" cuando no se puede mejorar la situación de nadie, si no es empeorando la de otro. A más a más, a esta situación se le llama "óptimo de Pareto" o "Pareto-eficiente", en contraste con las situaciones en las que se puede mejorar la situación de alguien sin empeorar la de nadie. Esas situaciones serían ineficientes, porque bastaría lleva a cabo ese cambio para mejorar la "situación general".
Se alcanza un "equilibrio de Pareto" cuando no se puede mejorar la situación de nadie, si no es empeorando la de otro. A más a más, a esta situación se le llama "óptimo de Pareto" o "Pareto-eficiente", en contraste con las situaciones en las que se puede mejorar la situación de alguien sin empeorar la de nadie. Esas situaciones serían ineficientes, porque bastaría lleva a cabo ese cambio para mejorar la "situación general".
miércoles, 21 de diciembre de 2011
el tonto, el malo y el ladrón
Ayer se publicó en internet un claro, cristalino, artículo titulado ¿Banco malo o banco tonto? Recomiendo leerlo (es muy cortito), pero para el que vaya pillado de tiempo o la pereza se lo coma por los pies haré un resumen, con dos extractos del artículo:
Por lo demás, en el artículo sólo echo en falta un poco de calificación del asunto: aquí no vale con hablar de "banco malo" o "banco tonto". Además hay que llamar ladrón al que se queda con lo de los demás.
Y si de paso alguien terminara en la cárcel algunos nos quedaríamos más tranquilos.
(...) llamaré “banco malo” a aquel pensado para que las entidades financieras vendan sus activos asumiendo pérdida (...) Para que el banco sea “tonto” basta con que miremos hacia otro lado y permitamos que se socialicen las pérdidas.De manera que, al loro, porque cuando nuestros políticos hablan de "banco malo" en realidad están pensando en el "banco tonto". ¿Por qué digo esto? A continuación se explica todo. Porque siguiendo con el artículo empezamos a comprender porqué a Botín no le gusta, cuando es un señor al que no le creo preocupado por "el contribuyente" (porque él se borra de esa categoría con facilidad). Atentos:
(...) La banca obviamente es más partidaria del “tonto” que del “malo”. Que no les interesa el “malo” es evidente, porque vender activos a pérdida es algo que pueden hacer ya y no están haciendo...Pero además los grandes no querrían exactamente un "banco tonto", sino un banco solo "medio tonto":
(... La gran banca), a la que no interesa que se ayude excesivamente a los perdedores (banca mediana y cajas), pues los quieren a los pies de los caballos como vía de adquisición barata de cuota de mercado.Como ya nos conocemos todos, si eso es lo que piden estos señores, eso será exactamente lo que se va a hacer. Al tiempo...
Por lo demás, en el artículo sólo echo en falta un poco de calificación del asunto: aquí no vale con hablar de "banco malo" o "banco tonto". Además hay que llamar ladrón al que se queda con lo de los demás.
Y si de paso alguien terminara en la cárcel algunos nos quedaríamos más tranquilos.
viernes, 16 de diciembre de 2011
justicia y dignidad (por una vez)
El Parlamento Europeo ha ejercido sus competencias y ha vetado el tratado de pesca entre la Unión Europea y Marruecos.
El posicionamiento de los grupos de la Eurocámara en la votación no la he encontrado más allá del número total, y me interesaba conocerla porque, al fin y al cabo, en ese Parlamento los que mandan son los mismos que en todas partes, los "populares" tipo PP y los "progresistas" tipo PSOE, por lo que me ha extrañado el resultado. Lo que sí ha quedado claro es que PPSOE ha votado en bloque contra el veto (salvo un tal Zalba).
Parece pues que, por una vez, la justicia y la dignidad se han impuesto sobre las falsas premisas de real politik, que llevan a firmar vergonzosos acuerdos con lo que llaman "socios estratégicos"
El posicionamiento de los grupos de la Eurocámara en la votación no la he encontrado más allá del número total, y me interesaba conocerla porque, al fin y al cabo, en ese Parlamento los que mandan son los mismos que en todas partes, los "populares" tipo PP y los "progresistas" tipo PSOE, por lo que me ha extrañado el resultado. Lo que sí ha quedado claro es que PPSOE ha votado en bloque contra el veto (salvo un tal Zalba).
Parece pues que, por una vez, la justicia y la dignidad se han impuesto sobre las falsas premisas de real politik, que llevan a firmar vergonzosos acuerdos con lo que llaman "socios estratégicos"
viernes, 16 de septiembre de 2011
Anguita y la izquierda
Ayer en la sexta2 (TV española) hicieron un programa sobre la izquierda en España, incluyendo un reportaje-entrevista del alcalde comunista de Marinaleda y una entrevista con Julio Anguita, antiguo líder del Partido Comunista de España.
Estuvo bien, aunque el programa es marcadamente payaso, y Anguita ya le aclaró que se negaba a ciertas payasadas propias del formato de cualquier entrevista televisiva (lo de "cuéntenos una anécdota"), siempre es interesante oirle.
Anguita es un tío admirable. Es inteligente, coherente en sus ideas y en sus actos y, ¡que carallo! ¡es de los nuestros! No obstante, hizo un par de afirmaciones que me han animado a escribir aquí sobre lo que considero los 2 mayores pecados de la izquierda.
Por una parte, se dedicó, como era su costumbre cuando estaba en primera fila, a regañar a propios y extraños. Regañar a los extraños está bien, pero decirle a los obreros que la culpa de todo es en gran parte suya, por cobardes, por ignorantes y, en definitiva, por mantener una "moral de esclavos" creo que es meter la pata.
El caso es que estoy absolutamente de acuerdo con él en el fondo del asunto: hoy ya nadie se considera obrero, y lo de llamarse "trabajador" solo se reclama cuando llega la hora de justificar los ingresos (por eso a los políticos, los empresarios y esos "artistas" que viven del timo de la propiedad intelectual se les llena la boca al decir que "trabajan" mucho).
No obstante, y precisamente porque así de baja está la conciencia social de la clase trabajadora, es un error monumental culpabilizar a las víctimas. Por supuesto que el trabajador tiene miedo. Por supuesto que está confuso y engañado. Por supuesto que no quiere complicaciones: bastante le joden, no solo en su presente día tras día, sino que el futuro no le promete sino ir a peor. Pero de esto la culpa la tiene fundamentalmente la vanguardia de izquierda, que (por causas en las que no voy a entrar aquí, pero que cada uno tendrá en mente) ha desaparecido del mapa.
Y por otra parte, y al margen de culpas, la posición del proletariado en la lucha de clases está tan deteriorada que no me parece el momento de decir "si no estás conmigo están contra mi". Esto también creo que es esencialmente cierto, pero no se pueden despreciar los tiempos, y ahora no toca. Me explico con un ejemplo: evidentemente que en el movimiento 15-M hay mucha gente que no está con nosotros y que son simplemente gente indignada o incluso solo aburrida, pero no están contra nosotros... aún. Según avancemos en el camino de la revolución (si es que algún día empezamos a andarlo) las razones para todo ese miedo, confusión y evitación del compromiso se darán la vuelta, según se hagan más visibles (a) las razones y (b) las alternativas para hacerlo. En ese momento, quienes permanezcan en sus posiciones de "moral de esclavo" (y cada vez serán menos) sí empezarán a estar contra nosotros, y pasarán a ser enemigos a los que combatir. Pero, desgraciadamente, creo que estamos a mil años luz de esto.
En segundo lugar, cuando le pidieron una definición de "ser de izquierdas", Anguita contestó que consiste esencialmente en creer que "las personas somos iguales". Interesante: tras una breve pausa, inmediatamente añadió con énfasis: "...económicamente". Ahí quedó la definición, por lo que no hay mayor explicación, pero creo que está relacionada con lo que es, a mi modo de ver, otra actitud de la izquierda completamente equivocada: el énfasis en la igualdad.
Creo que el énfasis en la igualdad procede de una reacción visceral al muy notorio hecho de la desigualdad económica imperante. De hecho, lo que deberíamos combatir es la injusticia que esto representa, y lo que debería ser bandera de la izquierda es la justicia.
La profunda desigualdad económica que vemos por todas partes, como muchas otras cosas, puede examinarse desde dos puntos de vista: uno aparente, superficial, vulgar; otro, real, profundo, científico.
En el primero de estos enfoques, la izquierda coincide con la actual socialdemocracia (madre mía, si Lenin supiera quienes han usurpado ese título), pero también con liberales y más aún con conservadores. Es una vergüenza la distribución de la riqueza en nuestro mundo. Y lo es porque la riqueza no es más que poder económico sobre la sociedad. La riqueza es algo social, aunque en nuestra sociedad, eminentemente privada (en la facultad me enseñaron que el Derecho en occidente ha heredado la repulsión de los romanos por la propiedad colectiva). La riqueza no es ni más ni menos que la suma de los derechos que ostenta el propietario sobre los bienes que existen en la sociedad, y sobre la propia gente que constituye la sociedad. Bueno, para ser más exactos, sobre aquélla gente que vende su fuerza de trabajo libremente... ¡porque no tiene más remedio! es decir, sobre la clase trabajadora. Así pues, la riqueza de alguien es la porción del Planeta Tierra, incluida la fuerza de trabajo de las personas, que tiene derecho a disfrutar en exclusiva.
La repugnancia que causa la desigualdad con que se distribuye ese poder, esos derechos, lleva inmediatamente a clamar por una mayor igualdad. Así, los socialdemócratas, cuando llegan las elecciones (sólo entonces), hablan de favorecer a los desfavorecidos, y todos los cristianos (los "de base", porque los de verdad, los de "a dios rogando y con el mazo dando" son otra cuestión) se arremolinan a su alrededor aplaudiendo, aunque prefieren limosnas a salarios mínimos, subsidios de desempleo y servicios públicos.
No obstante, el otro enfoque no se queda en el fenómeno superficial, emergente, de la desigualdad, y de la injusticia que supone. A la izquierda no le sirve tratar los síntomas de la enfermedad, paliar las consecuencias más sangrantes y contrarias a la estética del asunto. Por el contrario, trata de combatir verdaderamente el problema, y eso exige encontrar las causas profundas, para combatirlas.
Y las causas profundas nos fueron explicadas ya hace mucho tiempo por Marx. Se encuentran en el robo de la riqueza creada por los trabajadores por parte de los capitalistas y, a través de los mecanismos de distribución económica, de sus secuaces.
Este robo, junto con la arcaica y absurda institución de la herencia que repugna incluso a ultramillonarios como Bill Gates o Warren Buffet es lo que propicia la desigualdad superficial de la riqueza. Esta es la injusticia profunda que produce la injusticia aparente que vivimos día a día. Esto, y no la desigualdad es lo que una izquierda radical (que se ocupe de la raíz de los problemas) debe combatir.
Creo que, siquiera intuitivamente, en esto estaba pensando Anguita cuando hizo su acotación diciendo que la igualdad esencial de las personas es económica. Entonces, no sigamos hablando de igualdad, hablemos de una vez de justicia.
En otros sitios (aquí o aquí) he contado una idea que cada vez me parece más razonable: más que a la colectivización, en una u otra forma, de los medios de producción, creo que deberíamos perseguir simple y llanamente la abolición del trabajo asalariado como culminación a la lucha histórica contra la esclavitud y la servidumbre (a diferencia de lo que parece que se está iniciando en Cuba).
Estuvo bien, aunque el programa es marcadamente payaso, y Anguita ya le aclaró que se negaba a ciertas payasadas propias del formato de cualquier entrevista televisiva (lo de "cuéntenos una anécdota"), siempre es interesante oirle.
Anguita es un tío admirable. Es inteligente, coherente en sus ideas y en sus actos y, ¡que carallo! ¡es de los nuestros! No obstante, hizo un par de afirmaciones que me han animado a escribir aquí sobre lo que considero los 2 mayores pecados de la izquierda.
Por una parte, se dedicó, como era su costumbre cuando estaba en primera fila, a regañar a propios y extraños. Regañar a los extraños está bien, pero decirle a los obreros que la culpa de todo es en gran parte suya, por cobardes, por ignorantes y, en definitiva, por mantener una "moral de esclavos" creo que es meter la pata.
El caso es que estoy absolutamente de acuerdo con él en el fondo del asunto: hoy ya nadie se considera obrero, y lo de llamarse "trabajador" solo se reclama cuando llega la hora de justificar los ingresos (por eso a los políticos, los empresarios y esos "artistas" que viven del timo de la propiedad intelectual se les llena la boca al decir que "trabajan" mucho).
No obstante, y precisamente porque así de baja está la conciencia social de la clase trabajadora, es un error monumental culpabilizar a las víctimas. Por supuesto que el trabajador tiene miedo. Por supuesto que está confuso y engañado. Por supuesto que no quiere complicaciones: bastante le joden, no solo en su presente día tras día, sino que el futuro no le promete sino ir a peor. Pero de esto la culpa la tiene fundamentalmente la vanguardia de izquierda, que (por causas en las que no voy a entrar aquí, pero que cada uno tendrá en mente) ha desaparecido del mapa.
Y por otra parte, y al margen de culpas, la posición del proletariado en la lucha de clases está tan deteriorada que no me parece el momento de decir "si no estás conmigo están contra mi". Esto también creo que es esencialmente cierto, pero no se pueden despreciar los tiempos, y ahora no toca. Me explico con un ejemplo: evidentemente que en el movimiento 15-M hay mucha gente que no está con nosotros y que son simplemente gente indignada o incluso solo aburrida, pero no están contra nosotros... aún. Según avancemos en el camino de la revolución (si es que algún día empezamos a andarlo) las razones para todo ese miedo, confusión y evitación del compromiso se darán la vuelta, según se hagan más visibles (a) las razones y (b) las alternativas para hacerlo. En ese momento, quienes permanezcan en sus posiciones de "moral de esclavo" (y cada vez serán menos) sí empezarán a estar contra nosotros, y pasarán a ser enemigos a los que combatir. Pero, desgraciadamente, creo que estamos a mil años luz de esto.
En segundo lugar, cuando le pidieron una definición de "ser de izquierdas", Anguita contestó que consiste esencialmente en creer que "las personas somos iguales". Interesante: tras una breve pausa, inmediatamente añadió con énfasis: "...económicamente". Ahí quedó la definición, por lo que no hay mayor explicación, pero creo que está relacionada con lo que es, a mi modo de ver, otra actitud de la izquierda completamente equivocada: el énfasis en la igualdad.
Creo que el énfasis en la igualdad procede de una reacción visceral al muy notorio hecho de la desigualdad económica imperante. De hecho, lo que deberíamos combatir es la injusticia que esto representa, y lo que debería ser bandera de la izquierda es la justicia.
La profunda desigualdad económica que vemos por todas partes, como muchas otras cosas, puede examinarse desde dos puntos de vista: uno aparente, superficial, vulgar; otro, real, profundo, científico.
En el primero de estos enfoques, la izquierda coincide con la actual socialdemocracia (madre mía, si Lenin supiera quienes han usurpado ese título), pero también con liberales y más aún con conservadores. Es una vergüenza la distribución de la riqueza en nuestro mundo. Y lo es porque la riqueza no es más que poder económico sobre la sociedad. La riqueza es algo social, aunque en nuestra sociedad, eminentemente privada (en la facultad me enseñaron que el Derecho en occidente ha heredado la repulsión de los romanos por la propiedad colectiva). La riqueza no es ni más ni menos que la suma de los derechos que ostenta el propietario sobre los bienes que existen en la sociedad, y sobre la propia gente que constituye la sociedad. Bueno, para ser más exactos, sobre aquélla gente que vende su fuerza de trabajo libremente... ¡porque no tiene más remedio! es decir, sobre la clase trabajadora. Así pues, la riqueza de alguien es la porción del Planeta Tierra, incluida la fuerza de trabajo de las personas, que tiene derecho a disfrutar en exclusiva.
La repugnancia que causa la desigualdad con que se distribuye ese poder, esos derechos, lleva inmediatamente a clamar por una mayor igualdad. Así, los socialdemócratas, cuando llegan las elecciones (sólo entonces), hablan de favorecer a los desfavorecidos, y todos los cristianos (los "de base", porque los de verdad, los de "a dios rogando y con el mazo dando" son otra cuestión) se arremolinan a su alrededor aplaudiendo, aunque prefieren limosnas a salarios mínimos, subsidios de desempleo y servicios públicos.
No obstante, el otro enfoque no se queda en el fenómeno superficial, emergente, de la desigualdad, y de la injusticia que supone. A la izquierda no le sirve tratar los síntomas de la enfermedad, paliar las consecuencias más sangrantes y contrarias a la estética del asunto. Por el contrario, trata de combatir verdaderamente el problema, y eso exige encontrar las causas profundas, para combatirlas.
Y las causas profundas nos fueron explicadas ya hace mucho tiempo por Marx. Se encuentran en el robo de la riqueza creada por los trabajadores por parte de los capitalistas y, a través de los mecanismos de distribución económica, de sus secuaces.
Este robo, junto con la arcaica y absurda institución de la herencia que repugna incluso a ultramillonarios como Bill Gates o Warren Buffet es lo que propicia la desigualdad superficial de la riqueza. Esta es la injusticia profunda que produce la injusticia aparente que vivimos día a día. Esto, y no la desigualdad es lo que una izquierda radical (que se ocupe de la raíz de los problemas) debe combatir.
Creo que, siquiera intuitivamente, en esto estaba pensando Anguita cuando hizo su acotación diciendo que la igualdad esencial de las personas es económica. Entonces, no sigamos hablando de igualdad, hablemos de una vez de justicia.
Esto, además de que creo que es mucho más radical en cuanto a que ataca a la raiz del problema (el trabajo asalariado, más que la propiedad privada de los medios de producción), tendría dos ventajas importantes:
Primero evitar el laberinto de trampas que se levantan al intentar colectivizar los medios de producción manteniendo a los trabajadores asalariados (con el resultado del socialismo real soviético). Cierto es que sobreviviría el problema de planificar (democráticamente) el sistema económico.
Pero además se elimina la supuesta aspiración a la igualdad que, en el fondo, nos hace indistinguibles del cristianismo, como acusaba a menudo Nietzsche a los comunistas.
Yo no soy igual que nadie, ni lo quiero ser, ni creo que vosotros, cogidos de dos en dos seais iguales en ningún sentido, tampoco en el "económico". Ni que quisierais serlo.
Yo no soy igual que nadie, ni lo quiero ser, ni creo que vosotros, cogidos de dos en dos seais iguales en ningún sentido, tampoco en el "económico". Ni que quisierais serlo.
Lo que queremos no es igualdad, sino justicia.
lunes, 8 de agosto de 2011
MAFO, erre que erre
Hasta hace poco, los palmeros del capital en españa cantaban a la productividad y a las "políticas activas de empleo", es decir, formación de los trabajadores, como solución a nuestro paro endémico. Han estado mintiendo al intentar convencernos de que si nuestro problema es que hay mucho camarero y albañil y poco ingeniero y diseñador, la solución es que los trabajadores en paro se saquen su título superior. Hay que tener morro. No he visto por ninguna parte que junto a esta simpleza hayan sacado las estadísticas que muestran que haya puestos vacantes para técnicos superiores.
Si pretenden que por el simple hecho de que los jóvenes tengan un título de ingeniero en lugar de la educación básica, todos van a tener salarios de ingeniero, ¿porqué no ser un poco más ambicioso, a la vista de lo barato de la receta, y promover que todos los españoles seamos presidentes del consejo de administrador de alguna multinacional? ¡Así sí que seremos todos millonarios inmediatamente!
Bueno, pues ahora ven la botella medio vacía y uno de los más sinvergüenzas entre los apologetas, el gobernador del banco de españa Miguel Ángel Fernández Ordóñez (conocido como MAFO) dice en el boletín trimestral del BdE (ver aquí) que
La idea es que no hay suficiente desigualdad salarial, y la culpa es de las instituciones laborales y de los salarios mínimos:
Resumen: hay que incentivar (cuando oigais esta palabra, trabajadores del mundo: tentaos los bolsillos) la formación fomentando las diferencias salariales. ¿Cómo? ¿Elevando los salarios de los trabajadores cualificados para asimilarlos a los de nuestros vecinos del norte? ¡Nooooo! Por supuesto que no: Deprimiendo, aún más, los salarios de los no cualificados, para acercarlos a los de nuestros vecinos del sur.
Erre que erre. Cuando la cosa va bien, hay que reducir salarios e impuestos, y cuando va mal, hay que reducir impuestos y salarios.
¡Y ENCIMA NOS LO EXPLICAN!
Si pretenden que por el simple hecho de que los jóvenes tengan un título de ingeniero en lugar de la educación básica, todos van a tener salarios de ingeniero, ¿porqué no ser un poco más ambicioso, a la vista de lo barato de la receta, y promover que todos los españoles seamos presidentes del consejo de administrador de alguna multinacional? ¡Así sí que seremos todos millonarios inmediatamente!
Bueno, pues ahora ven la botella medio vacía y uno de los más sinvergüenzas entre los apologetas, el gobernador del banco de españa Miguel Ángel Fernández Ordóñez (conocido como MAFO) dice en el boletín trimestral del BdE (ver aquí) que
"el declive del trabajo cualificado se debe a la falta de incentivos salariales para formarse".
La idea es que no hay suficiente desigualdad salarial, y la culpa es de las instituciones laborales y de los salarios mínimos:
"diversas instituciones laborales, así como medidas de política económica, como la estructura de la negociación colectiva o el salario mínimo, podrían contribuir a comprimir los diferenciales salariales".
Resumen: hay que incentivar (cuando oigais esta palabra, trabajadores del mundo: tentaos los bolsillos) la formación fomentando las diferencias salariales. ¿Cómo? ¿Elevando los salarios de los trabajadores cualificados para asimilarlos a los de nuestros vecinos del norte? ¡Nooooo! Por supuesto que no: Deprimiendo, aún más, los salarios de los no cualificados, para acercarlos a los de nuestros vecinos del sur.
Erre que erre. Cuando la cosa va bien, hay que reducir salarios e impuestos, y cuando va mal, hay que reducir impuestos y salarios.
¡Y ENCIMA NOS LO EXPLICAN!
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